Mostrando entradas con la etiqueta otros retazos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta otros retazos. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de febrero de 2012

Echando el cierre


Si no ocurre un milagro... (y hace años que dejé de creer en ellos)... a partir de mañana... empezaremos a echar el cierre...

A partir de mañana... documentos... expedientes... y veinte años de historia asociativa... empezarán a llenar cajas con destino a...

¿Cómo se guardan... veinte años... en cajas???...

Aún recuerdo cuando vimos el piso por primera vez... como distribuímos los despachos... la sala de grupos...

Poco a poco... durante veinte años... los despachos... (incluso el de administración)... se han ido llenando de las emociones vertidas... desesperanza, angustia, nervios, dolor de la primera cita... siguiendo por la promesa, la tranquilidad, serenidad... terminando con la alegría de la recuperación... tras el esfuerzo... (en la mayoría de los casos).

Veinte años... de abrazos de consuelo... de lágrimas desesperadas... de sonrisas tibias... de alegría sincera... de...

¿Cómo se resumen... 20 años de trabajo... esfuerzo... ilusiones... y sentimientos????...

Hay tantos... tantísimos... que simplemente... no se pueden guardar... en cajas...

Los usuarios... nunca han sido un número... 

Siempre han tenido... nombres y apellidos... y familia que... (los más afortunados)... acompañaban en el tratamiento...

En parte... quizás... volvamos sobre nuestros pasos... al principio de los tiempos... al momento en el que aún... ni siquiera soñábamos... con un local... ni que llegaríamos a atender... a tantísima gente... 

Echamos el cierre... a partir de mañana...

















A partir de mañana... como dice la canción... empezaré a vivir... la mitad de mi vida... de otra forma... con otros planteamientos... pero a fin de cuentas... seguirá siendo... vida...

martes, 12 de octubre de 2010

Romántica decadente

En esos términos... me definía un amigo... hace unos meses.

Ummm... quizás tuviera razón... si creyera en el amor romántico... en aquel de "contigo pan y cebolla"... pero... no me gusta la cebolla... aunque haya merendado muchas veces... pan y azúcar... cuando no había otra cosa.

A veces... me dá por escuchar un programa de radio... "hablar por hablar" en la SER... y ahora tienen un apartado en el que los oyentes cuentan... historias escuchadas en el programa... y que en su momento... por la razón que fuera.. les impactaron.

Una de las historias que se han recordado... es la que sigue...

Un día... hace unos años... una señora llamó para contar su historia.

Durante más de 30 años... había sido la amante de un hombre casado... y se había sentido la mujer más feliz del mundo.

Durante ese período... y sobre todo... en los primeros años... habían roto varias veces.

¿La razón?... él entendía que... no era justo que... ella se negara la posibilidad de tener un hombre... "a tiempo completo"... que le diera todo aquello que entendía... que se merecía.

A cada ruptura... ella intentaba olvidarle... salir con otros hombres... y tras cada intento... la decepción... la desilusión... y el anhelo de la persona que realmente... la hacía feliz... con todas las limitaciones que... la situación que él vivía... llevaba consigo.

Y él... también intentaba... olvidarla... y seguir su vida... como mejor podía... o sabía.

A su modo... cada cual... por separado... intentaba ser feliz... y a veces... hasta lo conseguían... pero... nada era comparable... a la felicidad que vivían... juntos... como comprobaban en cada... regreso... por mucho tiempo que hubiera pasado.

Los oyentes... y chatines... (que también participan en el programa)... hacían preguntas... y daban su opinión.

¿Merecía la pena el sacrificio?... ¿por qué no se separaba?... ¿realmente era feliz?.

Uffffff... tal y como lo contaba aquella mujer... con más de 60 años... era ¡tremendo!!!!.

El amor no era sacrificio... ella no "sacrificaba" nada... el amor era tan solo amor... ella era consciente del lugar que ocupaba en la vida de él... y no necesitaba más... de lo que ya tenía.

Las razones que él tenía para no separarse a nadie le importaban... y ella las entendía.

Y sí... era feliz... tremendamente feliz... incluso cuando no podía estar con él.

He de decir que... muy poca gente... la entendía a ella... ni a él... y por tanto... el tipo de relación que tenían.

Yo sí que la entendí... y creo que... cualquiera que haya vivido o esté viviendo... relaciones en la distancia... o con alguien que tenga pareja... y haya sido/esté siendo... plenamente feliz así... también puede entenderlo. 

Sí... probablemente... entender historias así... formen parte de ser... romántica decadente :).



glitter-graphics.com